Bilboko Elizbarrutia — Diócesis de Bilbao
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Lunes de la XVII Semana del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario Feria Ciclo B Ano I
Santos Joaquin y Ana (Memoria Obligatoria) Lecturas alternativas
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Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo haciéndose dioses de oro

En aquellos días, Moisés se volvió y bajó del monte con las dos tablas del Testimonio en la mano. Las tablas estaban escritas por ambos lados; eran hechura de Dios y la escritura era escritura de Dios grabada en las tablas.

Al oír Josué el griterío del pueblo dijo a Moisés:

«Se oyen gritos de guerra en el campamento».

Contestó él:

«No es grito de victoria, no es grito de derrota, que son cantos lo que oigo».

Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés, encendido en ira, tiró las tablas y las rompió al pie de la montaña.

Después agarró el becerro que habían hecho, lo quemó y lo trituró hasta hacerlo polvo, que echó en agua y se lo hizo beber a los hijos de Israel.

Moisés dijo a Aarón:

«¿Qué te ha hecho este pueblo para que nos acarreases tan enorme pecado?».

Contestó Aarón:

«No se irrite mi señor. Sabes que este pueblo es perverso. Me dijeron: “Haznos un dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado”. Yo les dije: “Quien tenga oro que se desprenda de él y me lo dé; yo lo eché al fuego y salió este becerro”».

Al día siguiente Moisés dijo al pueblo:

«Habéis cometido un pecado gravísimo; pero ahora subiré al Señor a expiar vuestro pecado».

Volvió, pues, Moisés al Señor y le dijo:

«Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo haciéndose dioses de oro. Pero ahora, o perdonas su pecado o me borras del libro que has escrito».

El Señor respondió:

«Al que haya pecado contra mí lo borraré del libro. Ahora ve y guía a tu pueblo al sitio que te dije: mi ángel irá delante de ti; y cuando llegue el día de la cuenta, les pediré cuentas de su pecado».

R/ Dad gracias al Señor porque es bueno.

V/. En Horeb se hicieron un becerro, adoraron un ídolo de fundición; cambiaron su gloria por la imagen de un toro que come hierba. R/.

V/. Se olvidaron de Dios, su salvador, que había hecho prodigios en Egipto, maravillas en el país de Cam, k portentos junto al mar Rojo. R/.

V/. Dios hablaba ya de aniquilarlos si pero Moisés, su elegido, se puso en la brecha frente a él, para apartar su cólera del exterminio. R/.

Muchos profetas y justos desearon ver lo que veis

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen.

En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron».