A los que aman la sabiduría, los ama el Señor
La sabiduría instruye a sus hijos, estimula a los que la comprenden.
Los que la aman, aman la vida, los que la buscan alcanzan el favor del Señor; los que la retienen consiguen gloria del Señor, el Señor bendecirá su morada; los que la sirven, sirven al Santo,
Dios ama a los que la aman.
quien me escucha juzgará rectamente, quien me hace caso habitará en mis atrios;
disimulada caminaré con él, comenzaré probándolo con tentaciones;
cuando su corazón se entregue a mí, volveré a él para guiarlo y revelarle mis secretos;
pero si se desvía, lo rechazaré y lo encerraré en la prisión;
si se aparta de mí, lo arrojaré y lo entregaré a la ruina.
R/ Mucha paz tienen, Señor, los que aman tus leyes.
V/. Mucha paz tienen los que aman tus leyes, y nada los hace tropezar. R/.
V/. Guardo tus decretos, y tú tienes presentes mis caminos. R/.
V/. De mis labios brota la alabanza, porque me enseñaste tus leyes. R/.
V/. Mi lengua canta tu fidelidad, porque todos tus preceptos son justos. R/.
V/. Ansío tu salvación, Señor; tu voluntad es mi delicia. R/.
V/. Que mi alma viva para alabarte, que tus mandamientos me auxilien. R/.
El que no está contra nosotros está a favor nuestro
En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.
Jesús respondió: No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí.
El que no está contra nosotros está a favor nuestro.