Martes
22/12/2026
Feria del 17-24 de Diciembre (22 dic)
Ana concibió y dio a luz a Samuel
En aquellos días, cuando Ana hubo destetado a Samuel, subió con él al templo del
Señor, de Siló, llevando un novillo de tres años, una fanega de harina y un odre de
vino. El niño era aun muy pequeño.
Cuando mataron el novillo, Ana presentó el niño a Elí, diciendo:
—«Señor, por tu vida, yo soy la mujer que estuvo aquí junto a ti, rezando al Señor.
Este niño es lo que yo pedía; el Señor me ha concedido mi petición. Por eso se lo
cedo al Señor de por vida, para que sea suyo.»
Después se postraron ante el Señor.
R/ Mi corazón se regocija por el Señor, mi poder se exalta por Dios; mi boca se ríe de mis enemigos, porque gozo con tu salvación.
V/. Se rompen los arcos de los valientes, mientras los cobardes se ciñen de valor; los hartos se contratan por el pan, mientras los hambrientos engordan; la mujer estéril da a luz siete hijos, mientras la madre de muchos queda baldía. R/.
V/. El Señor da la muerte y la vida, hunde en el abismo y levanta; da la pobreza y la riqueza, humilla y enaltece. R/.
V/. Él levanta del polvo al desvalido, alza de la basura al pobre, para hacer que se siente entre príncipes y que herede un trono de gloria. R/.
Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra.
El Poderoso ha hecho obras grandes por mi
En aquel tiempo, María dijo:
— «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
— como lo había prometido a nuestros padres— en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.