Bilboko Elizbarrutia — Diócesis de Bilbao
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Jueves de la XV Semana del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario Feria Ciclo A Ano II
Nuestra Senora del Carmen (Memoria Obligatoria)
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Despertarán jubilosos los que habitan en el polvo

La senda del justo es recta.

Tú allanas el sendero del justo;

en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos

ansiando tu nombre y tu recuerdo.

Mi alma te ansía de noche,

mi espíritu en mi interior madruga por ti,

porque tus juicios son luz de la tierra,

y aprenden la justicia los habitantes del orbe.

Señor, tú nos darás la paz,

porque todas nuestras empresas

nos las realizas tú.

Señor, en la angustia acudieron a ti,

susurraban plegarias cuando los castigaste.

Como la embarazada cuando le llega el parto

se retuerce y grita de dolor,

así estábamos en tu presencia, Señor:

concebimos, nos retorcimos, dimos a luz... viento;

nada hicimos por salvar el país,

ni nacieron habitantes en el mundo.

¡Revivirán tus muertos,

resurgirán nuestros cadáveres,

despertarán jubilosos los que habitan en el polvo!

Pues rocío de luz es tu rocío,

que harás caer sobre la tierra de las sombras.

R/ El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra.

V/. Tú permaneces para siempre, y tu nombre de generación en generación. Levántate y ten misericordia de Sión, que ya es hora y tiempo de misericordia. Tus siervos aman sus piedras, se compadecen de sus ruinas. R/.

V/. Los gentiles temerán tu nombre, los reyes del mundo, tu gloria. Cuando el Señor reconstruya Sión, y aparezca en su gloria, y se vuelva a las súplicas de los indefensos, y no desprecie sus peticiones. R/.

V/. Quede esto escrito para la generación futura, y el pueblo que será creado alabará al Señor: Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario, desde el cielo se ha fijado en la tierra, para escuchar los gemidos de los cautivos y librar a los condenados a muerte. R/.

Soy manso y humilde de corazón

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».