Los que quieran vivir piadosamente en Cristo serán perseguidos
Querido hermano:
Me has seguido en la doctrina, la conducta, los propósitos, la fe, la magnanimidad, el amor, la paciencia, las persecuciones y los padecimientos, como aquellos que me sobrevinieron en Antioquía, Iconio y Listra.
¡Qué persecuciones soporté! Y de todas me libró el Señor.
Por otra parte, todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidos. Pero los malvados y embaucadores irán de mal en peor, engañando a los demás y engañándose ellos mismos.
Tú, en cambio, permanece en lo que aprendiste y creíste, consciente de quiénes lo aprendiste, y que desde niño conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.
Toda Escritura es inspirada por Dios y además útil para enseñar, para argüir, para corregir, para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para toda obra buena.
R/ Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor.
V/. Muchos son los enemigos que me persiguen, pero yo no me aparto de tus preceptos. R/.
V/. El compendio de tu palabra es la verdad, y tus justos juicios son eternos. R/.
V/. Los nobles me perseguían sin motivo, pero mi corazón respetaba tus palabras. R/.
V/. Mucha paz tienen los que aman tus leyes y nada los hace tropezar. R/.
V/. Aguardo tu salvación, Señor, y cumplo tus mandatos. R/.
V/. Guardo tus decretos, y tú tienes presentes mis caminos. R/.