Bilboko Elizbarrutia — Diócesis de Bilbao
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Viernes de la IX Semana del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario Feria Ciclo A Ano II
San Bonifacio, obispo y martir (Memoria Obligatoria)
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Los que quieran vivir piadosamente en Cristo serán perseguidos

Querido hermano:

Me has seguido en la doctrina, la conducta, los propósitos, la fe, la magnanimidad, el amor, la paciencia, las persecuciones y los padecimientos, como aquellos que me sobrevinieron en Antioquía, Iconio y Listra.

¡Qué persecuciones soporté! Y de todas me libró el Señor.

Por otra parte, todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidos. Pero los malvados y embaucadores irán de mal en peor, engañando a los demás y engañándose ellos mismos.

Tú, en cambio, permanece en lo que aprendiste y creíste, consciente de quiénes lo aprendiste, y que desde niño conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.

Toda Escritura es inspirada por Dios y además útil para enseñar, para argüir, para corregir, para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para toda obra buena.

R/ Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor.

V/. Muchos son los enemigos que me persiguen, pero yo no me aparto de tus preceptos. R/.

V/. El compendio de tu palabra es la verdad, y tus justos juicios son eternos. R/.

V/. Los nobles me perseguían sin motivo, pero mi corazón respetaba tus palabras. R/.

V/. Mucha paz tienen los que aman tus leyes y nada los hace tropezar. R/.

V/. Aguardo tu salvación, Señor, y cumplo tus mandatos. R/.

V/. Guardo tus decretos, y tú tienes presentes mis caminos. R/.

¿Cómo dicen que el Mesías es hijo de David?

En aquel tiempo, mientras enseñaba en el templo, Jesús preguntó:

«¿Cómo dicen los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David, movido por el Espíritu Santo, dice:

“Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi derecha,

y haré de tus enemigos estrado de tus pies”.

Si el mismo David lo llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?».

Una muchedumbre numerosa le escuchaba a gusto.