Domingo
6/9/2026
XXIII Domingo del Tiempo Ordinario
Si no hablas al malvado, te pediré cuenta de su sangre
Esto dice el Señor:
A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya
en la casa de Israel;
cuando escuches palabra de mi boca,
les darás la alarma de mi parte.
Si yo digo al malvado:
«Malvado, eres reo de muerte», y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado, para
que cambie de conducta; el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su
sangre. Pero si tú pones en guardia al malvado, para que cambie de conducta, si no cambia
de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida.
R/ Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis vuestro corazón.»
V/. Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
R/. Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis vuestro corazón.»
V/. Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía.
R/. Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis vuestro corazón.»
V/. Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto: cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron,
aunque habían visto mis obras.»
R/. Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis vuestro corazón.»
La plenitud de la ley es el amor
Hermanos :
A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama tiene cumplido el resto de la
ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás», y los
demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a ti
mismo.»
Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.
Si te hace caso, has salvado a tu hermano
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu
hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede
confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si
no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.
Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que
desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
Os aseguro además que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir
algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre,
allí estoy yo en medio de ellos.