Bilboko Elizbarrutia — Diócesis de Bilbao
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Miercoles de la XVII Semana del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario Feria Ciclo A Ano II
Santa Marta, Maria y Lazaro (Memoria Obligatoria)
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¿Por qué se ha hecho crónica mi llaga? Si vuelves, estarás a mi servicio

¡Ay de mí, madre mía, me has engendrado

para discutir y pleitear por todo el país!

Ni presté ni me han prestado,

en cambio, todos me maldicen.

Si encontraba tus palabras, las devoraba:

tus palabras me servían de gozo,

eran la alegría de mi corazón,

y tu nombre era invocado sobre mí,

Señor Dios del universo.

No me junté con la gente

amiga de la juerga y el disfrute;

me forzaste a vivir en soledad,

pues me habías llenado de tu ira.

¿Por qué se ha hecho crónica mi llaga,

enconada e incurable mi herida?

Te has vuelto para mí arroyo engañoso

de aguas inconstantes.

Entonces respondió el Señor:

«Si vuelves, te dejaré volver,

y así estarás a mi servicio;

si separas la escoria del metal,

yo hablaré por tu boca.

Ellos volverán a ti,

pero tú no vuelvas a ellos.

Haré de ti frente al pueblo

muralla de bronce inexpugnable:

lucharán contra ti,

pero no te podrán,

porque yo estoy contigo

para librarte y salvarte

—oráculo del Señor—.

Te libraré de manos de los malvados,

te rescataré del puño de los violentos».

R/ Dios es mi refugio en el peligro.

V/. Líbrame de mi enemigo, Dios mío, protégeme de mis agresores; líbrame de los malhechores, sálvame de los hombres sanguinarios. R/.

V/. Mira que me están acechando y me acosan los poderosos. Sin que yo haya pecado ni faltado, Señor, sin culpa mía, avanzan para acometerme. R/.

V/. Estoy velando contigo, fuerza mía, porque tú, oh Dios, eres mi alcázar; que tu favor se adelante, oh Dios, y me haga ver la derrota del enemigo. R/.

V/. Yo cantaré tu fuerza, por la mañana aclamaré tu misericordia: porque has sido mi alcázar y mi refugio en el peligro. R/.

V/. Y tañeré en tu honor, fuerza mía, porque tú, oh Dios, eres mi alcázar. R/.

Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas

En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús:

-«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»

Jesús le dijo:

-«Tu hermano resucitará.»

Marta respondió:

-«Sé que resucitará en la resurrección del último día.»

Jesús le dice:

-«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»

Ella le contestó:

-«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»